Nuestro capitán Sergio Ramos

La lectura y nuestro fútbol tienen cosas en común: la relevancia de lo que pasa entre las líneas, sea por jugar entre líneas o bien leer entre las líneas. Una de las personas que más conoce este hecho es Zidane, por el hecho de que los lugares intangibles eran los más deseados cuando estaba en el juego.capitan sergio ramos

Se afirmaría que no lo ha olvidado por supuesto, mas la heráldica de Madrid, de su plantilla actual, impone unas líneas muy marcadas y seguras que no siempre y en todo momento exploran lo bastante esas zonas donde se aparece y se desaparece en algunos momentos. Para los defensas del la capital española no era bastante difícil marcarlos, mas ya antes debían saber dónde hacerlo.

En San Paolo, su inconveniente no era solamente el poblarlas, sino más bien contrarrestar la manera que tenía de invadirlas el Nápoles, con Insigne, Hamsik o bien Mertens. La duda llevó a Sergio Ramos a ir en busca del único sitio donde halla certidumbres. No es muy probable que el central haya buscado entre las líneas con la lectura de Torcuato Luca de Tena, mas en este la villa de Madrid se trata del único que escribe recto con renglones torcidos.En esos renglones cargados de defectos había tocado Hamsik para habilitar la llegada de Mertens como un trueno hasta el tanto.

El Nápoles había hecho lo bastante para hacerse acreedor de la renta, basada en algo más que en una salida a fuego a la delantera y en el entorno pasional que se le suponía al escenario de juego. Si el equipo de Zidane comenzó tal y como si tuviese una indigestión de pizza, no fue por el aliento de los tifosi, fenomenal. Fue la consecuencia de la superioridad táctica del contrincante, hasta el momento en que el capitán decidió imponer la superioridad individual. La atmosfera es un factor sobrestimado cuando charlamos de Champions y de jugadores de la talla de los que tienen el la villa de Madrid o bien el Nápoles. Fue la única pieza que escapó al control de Sarri, un adiestrador de perfil bajo mas buen oficio.

Las 2 formas de imponerse en el área, si bien contase con suerte en el segundo remate, añadidas a sus prodigiosas apariciones precedentes, dan para una tesis, no de futbol, sino más bien de sicología o bien aun de anatomía, pues posiblemente su corazón se halle en su cavidad craneal.La Décima y la Undécima comenzaron en este jugador que vuelve a sacar al la villa de Madrid de un inconveniente de interpretación, esta vez por la parte de su adiestrador, resuelto a aprovechar la pegada de la BBC para noquear al contrincante de un directo y volar a Barajas. Un planteamiento que resultaba tan eficiente como simple, mas peligroso, por el hecho de que la pelota hace medrar a cualquiera. A absolutamente nadie como a, nuestro querido, Sergio Ramos.